Buscando Belleza en Este Caos

21 may

Hay días en que siento que ser Católica es un estigma. Pronunciarlo es casi como decir que tengo antenas, un brazo de más, o cinco ojos; sería mejor decir que soy un extraterrestre. De vez en cuándo, me hacen sentir que la fe es algo que debería llevar con cierto pudor, una cosa obscena que mejor no andar exhibiendo por ahí.

A un año de mi Confirmación siento la necesidad de reflexionar en lo que para mí significa ser Católica hoy, cuál fue la promesa que realicé un año atrás. Me siento ante la tentación de llenar estas páginas con justificaciones y argumentos que defiendan mi derecho a creer o que convenzan a los demás que no estoy loca por elegir este estilo de vida (aunque pensándolo bien quizás lo esté). Voy a hacer el intento de alejarme de estas tentaciones y escribir lo que pienso de verdad.

Confirmarme no sólo significó para mí comprometerme a ir a misa todos los domingos y celebrar algunas fiestas religiosas. Para nada fue algo que viví como el cumplimiento de un trámite. Más que nada representó para mí expresar mi convicción en La Verdad más grande y absoluta de todas, una Verdad que no es soberbia y que engloba en sí a todas las verdades: un Amor con todas las letras, inmenso y delirante, el Amor vivido y expresado en la Cruz.

A muchos les gusta ver a la Cruz como un símbolo de tortura, de dolor, o hasta incluso de derrota. Sin embargo yo creo que es todo lo contrario, más bien representa el triunfo más grande de todos, y el camino que aspiro seguir.

Levantar la Cruz no se trata de andar con una sonrisa falsa, pretendiendo que todo está bien, tampoco se trata de abrazarse al dolor y hundirse en él. Más que nada se trata en aceptar lo que a uno le toca vivir, los momentos tristes, felices y extraños; y respetarlos. Llorar cuándo haya que llorar. Reír cuándo haya que reír. Pero más que nada sacar algo de todo lo vivido, saber luchar, vivir, aprender y renacer. Abrazar nuestras cruces, nuestra mochila, y convertirlas en algo positivo. Encontrar belleza en este caos.Tampoco debemos olvidar a las personas que se cruzan en nuestro camino, creo sinceramente que en todas existe belleza, y que todo lo que nos impide verla parte de nuestras propias imperfecciones o los escudos que se crean a sí mismas por el sufrimiento que les causó la vida. Está en nosotros descubrir esa belleza con paciencia, perseverancia y amabilidad.

En resumen creo que ser Cristiana para mí es hacer del Amor mi máxima bandera, por más cursi que, por las deformaciones que sufrió la palabra, suene. Amar la vida, Amar a la gente, Amar al dolor, Amar la alegría, Amar todo…porque solo el amor transforma todo en algo Bello.

Posiblemente el día en que me confirmé, entre tanta alegría y tanto enamoramiento, no pensé en la vida que estaba prometiendo vivir, una vida a la que las palabras le quedan cortas, y que posiblemente no transmití la mitad. Sin embargo, no por eso estaba menos segura de querer vivirla.

Seguramente muchos sostengan que conocen Católicos y Confirmados que no quieren a todo el mundo, ni saben llevar el dolor. Yo soy la primera en admitir que no cumplo al cien por cien con todo los “requisitos”. Pero no es eso lo que importa, lo más importante es querer ser así, luchar cada día por ser mejor, a pesar de las mil millones de caídas que podamos tener. El que sueña con algo y se compromete con alcanzarlo siempre va a estar un paso adelante que el que ni siquiera se lo plantea…Eso, Creo yo.

29/09/2010

♥♥♥

M.

Navegando el misterio

1 may

“There are so many things that we don’t understand, and so much unhappiness comes because of that” dijo Alice Walker en su libro The Color Purple.

Me gustaría corregirla, no se trata de no entender (ya que son demasiadas las cosas que no entendemos), sino que la frustración surge de creer que todo lo que nos rodea puede ser aprehendido.

Cuando miro a las estrellas y reflexiono, me acerco un poco a esta verdad…veo millones de puntitos y, por más que lo sepa, me cuesta asumir que cada una de ellas es una ardiente y gigante bola de gases.

También pienso en esto cuando veo a una madre embarazada, no me cierra para nada que dentro de esa panza haya un bebé (y muchísimo menos que pasé 9 meses adentro de mi madre).

La vida está llena de misterios, que por más que intentemos de conocer intelectualmente, se nos van a escapar de las manos. Podemos angustiarnos ante estas realidades, o navegar por el misterio, esperando que en algún momento las cosas cierren, no porque las entendamos racionalmente, sino porque estaremos tan inmersos en el misterio, que nos resultará imposible negarlo.

Pienso que las cosas más complicadas de reducir a palabras, son las más importantes, o a lo sumo tienen algo distinto para ofrecernos, un detalle que las hace especiales, difíciles de describir…aquellos amigos que nos cuesta mucho poner en palabras o ese momento que nos dio vuelta

En el fondo creo que en todo lo que nos rodea hay un poco de misterio, en la capacidad de adentrarnos y salir a su encuentro con aceptación, es que vamos a poder sacar todo lo que podemos de la vida y llegar a ese entendimiento que poco tiene que ver con palabras.

M.

¿En qué medimos nuestra vida?

22 abr

Cuando una persona muy querida muere tendemos a intentar recordar todo lo que podamos de ella. Nos aferramos a la memoria como el regalo más preciado, después de todo, en nuestra humanidad limitada, es la única forma que tenemos de mantenerla viva.

Es por eso que encuentro una belleza melancólica en la muerte, no porque la quiera demasiado, sino porque me emociona la celebración de una vida que trae. No celebramos a nuestros seres queridos porque querramos endiosarlos, sino porque es la única forma que tenemos de abrazar y honrar todo lo que nos dejaron.

De vez en cuando, cuando la fragilidad de la vida se me hace presente, me pregunto que pensaría la gente de mí si me muero hoy. La necesidad de trascender que tenemos todos, y mis deseos infantiles de cambiar el mundo, me hacen pensar, en primera instancia, que dejaría poco, o por lo menos menos de lo que quisiera.

Sin embargo, cuando recuerdo a las personas que me dejaron, no pienso en actos heroicos y trascendentes, sino que pequeños gestos, momentos compartidos que podrían parecer insignificantes pero que produjeron en mí algo especial.

De esta manera entiendo, que la verdadera forma de cambiar el mundo, no es haciendo grandes discursos, saliendo en la tele, escribiendo libros o salvando mil ballenas. Son los pequeños gestos los que hacen que una vida sea digna de recordar. Todos los grandes logros que podamos o no tener son solo un agregado.

Cuando todo parece apuntar a que se valorará más lo que hagamos que cómo lo hagamos, cuesta caer en la cuenta de que cada momento que vivmos tenemos la oportunidad de cambiar algo, de hacer a quienes nos rodean un poco más felices y de convertir a cada momento del día un momento extraordinario…

♥♥♥

M.

Mujeres!

27 mar

Este marzo- como tantos otros luego de que el 8 de marzo 1911 se celebrase por primera vez el Día Internacional de la Mujer- nos invita a reflexionar sobre el papel que las mujeres juegan y jugamos en la sociedad de hoy, en los derechos conseguidos y las luchas que aún hoy quedan por enfrentar.

Cuando era chica- un poco más que ahora- cayó en mis manos un libro de feminismo escrito especialmente para niñas y adolescentes. Lamentablemente no recuerdo su nombre, ni el de su autora. De lo que si me acuerdo es que el planteo de un mundo en el que la dignidad de hombres y mujeres era tomada por igual me llegó. Con 12 o 13 años me creía feminista.

Hoy en día, siento la necesidad de abrir el paraguas antes de identificarme con the F word, y no porque deje de pensar que las mujeres tienen que ser respetadas y reconocidas. Sino porque en el imaginario colectivo la palabra “feminismo” se asocia a la ideología de unas pocas, que contradice- y en ocasiones desprecia- varias de mis opciones de vida. Incluso diarios reconocidos y figuras públicas la vinculan a hordas de hembras enfurecidas levantando carteles de aborto legal y mujeres que despotrican al género masculino y tienen un sentido estético poco privilegiado. Se olvidan los valores promovidos por las primeras feministas que nada tienen que ver con el hembrismo exacerbado.

Algo que considero falta- y mucho- en el debate sobre el rol de la mujer hoy en día, es definir a que tipo de mujer estamos defendiendo. Obviamente abrir este debate se puede prestar a innumerables discusiones ideológicas sin fin, sin embargo me parece sumamente necesario. En un gran número de casos se está luchando para masculinizar a las mujeres (o por lo menos esto termina siendo el resultado), abriéndoles las puertas para ocupar roles tradicionalmente reservados para hombres, pero, a cambio haciéndolas dejar de lado su femeneidad. En este caso, sin darnos cuenta, estamos reforzando la supremacía del género masculino y silenciosamente propagando el mensaje: para ser fuerte o tener éxito hay que hacerse hombre.

La sensibilidad tradicionalmente asociada a las mujeres sigue siendo una virtud de segundo grado. La maternidad, delicadeza y ternura, considerados atributos lindos para sacar a luz en casa, en la iglesia, con amigos o en el psicólogo, pero pocas veces son vistos como deseables y constructivos para la sociedad. Se los vincula a la debilidad en vez de abrir los ojos y entender la fortaleza que implica ser mamá o ofrecer consuelo a quienes más lo necesitan.

La única forma verdadera de reivindicar a las mujeres en nuestra sociedad y en la historia es reconociendo lo valioso del “ser mujer” sin disminuir las cualidades positivas de lo masculino. Solo así, hombres y mujeres vamos a poder sacar lo mejor de cada uno y crecer social y profesionalmente sin necesidad de máscaras, miedos y presiones.

Para terminar quería dejarles una cita que me encanta de María Teresa Porcile, que saqué de un libro espectacular que estoy leyendo (“María Teresa Porcile, una mujer con ojos de fuego”), que ilustra mejor que nada lo que quiero transmitir:

“Educar la sensibilidad, rescatar el valor de lo afectivo (ser capaces de ser afectados) y el valor de la vulnerabilidad (ser capaces de ser heridos) es tarea fundamental para afectar el rumbo de la historia y sanar tantas heridas entre los seres humanos. Muchísimas veces las pautas de ‘educación’, de ‘crecimiento’, han sido desensibilizar, ‘hacerse duro’. Allí situamos lo de ‘los hombres no lloran’, tan frecuente en la sociedad latinoamericana. Y la experiencia nos dice que ‘no lloran’ a fuerza de alcohol, de una insensibilidad creciente (embrutecimiento), que nos lleva a la violencia, a golpear o matar a sus mujeres y a sus hijos. ¿Cómo se traslada este comportamiento desde el ámbito doméstico al social, al público? Una educación que tenga en cuenta la sensibilidad ‘humana’- en la que lo femenino es parte privilegiada- es necesaria para un mundo ‘más humano’”- María Teresa Porcile


M.

Playlist Veraniega!

14 mar

Empecé las clases y para amenizar un poco la cuestión los dejo con una playist de canciones de ayer y de hoy que sonaron en algún momento u otro de mi verano.
¡Que la disfruten!

M.

1. The Cordelier Club- Don’t Let it Go By

2. The Like- He’s Not a Boy

3. Foster The People- Pumped Up Kicks

4. David Guetta ft. Usher- Without You

5. Adrián Berra- Un Beso en la Nariz

6. The Shins-Kissing the Lipless

7. Kimie- Ocean

8. David Guetta ft. Sia- Titanium

9. Mr. Big- To Be With You

10. Big Star- Thirteen

11. Peter Bjorn and John- Young Folks

12. Bon Jovi- Always

pd, Le hice una nueva página de facebook al blog! Si quieren pueden seguirlo por ahi…

Cosas que me hacen feliz…

29 feb

Hay pocos días que me hacen tan feliz como el día de mi cumpleaños. YA SE, soy rara. Me quedé en primero de escuela, tengo síndrome de estrella o quedé traumada de por vida porque al año y medio me sacaron el protagonismo de ser la única niña de mi familia.

En realidad me encantan los cumpleaños en general. Son la oportunidad de hacerle sentir a las personas que queremos lo importantes que son, de comunicarnos con alguien que no hablamos hace tiempo o de tener una excusa para juntarse entre amigos. Cosas que deberíamos hacer más que una vez al año, pero bueno… a veces necesitamos que nos hagan acordar o que nos metan un poco de presión.

Puntualmente, mi cumpleaños en particular me encanta porque me da la chance de estar con todas las personas a las que quiero- incluso aquellos que están lejos se hacen presentes de alguna manera. También es un día para agradecer. Por este milagro que es estar viva, por todas las oportunidades y momentos que se me dieron y mirar hacia el futuro con alegría y esperanza.

Si hay algo que me dejó este mes en el que, en lo personal, pasó de todo, es que nunca hay que dejar de agradecer por lo que nos da la vida y por las personas que tenemos al lado. Incluso los momentos más simples toman trascendencia cuando los valoramos, y los momentos más oscuros dejan de ser  tan oscuros cuando nos damos cuenta de todas las herramientas que tenemos para superarlos.

Creo que reconociendo el valor de los momentos que se nos presentan es la mejor manera de hacer que nuestra estadía en este mundo tenga el mayor valor posible para nosotros y para quienes nos rodean.

M.

¡Hola 2012!

25 ene

Un año más…y como siempre, no podían faltar las New Years Resolutions  y la desconfianza que lleva darme cuenta de que no cumplí con la mitad de lo que me propuse (aunque capaz pasaron algunas cosas buenas que ni tenía en mente, asique se balancea supongo…).

Al igual que el año pasado, sigo con la meta de ser más y más sincera. Puede que a esta altura esto se convierta en un objetivo de vida ya que cuanto más me propongo ser sincera, más difícil se me hace.

Cuando la inseguridad me ataca, o simplemente cuando bajo la guardia, construyo muros, máscaras y disfraces para moldear una apariencia que me haga sentir cómoda frente a los otros. Estiro mi sonrisa con pinzas y cubro mis cicatrices contra la humedad. Cuanto más y más trato de construir la fachada perfecta, se silencian mis verdades, anclan mis pies, inhibe mi espíritu…

Puede que haya que sacar lo que incomoda para que también salga lo bueno. O por lo menos dejar que con un poco de tiempo y esperanza se convierta en algo mejor y nos libere del peso.

O quizás, no sea tan malo.

De aquí otra de mis metas de fin de año Quererme.

No quiero aparentar otra idola de autoayuda púber (o no tan púber), con discursos de Love Yourself, etc. Sino que quiero ir un poco más allá de lo físico.

Creo que la razón por la que en el fondo no somos sinceros es porque nos falta amor propio. Muchas veces justificamos esto con un falso exceso de amor: me amo, pero los demás me rechazan, que en el fondo, es un círculo vicioso: queremos llegar a X lugar por lo que nos inventamos una fachada, pero esa fachada nos paraliza, o nos lleva a donde alguien más fue, pero no a donde nosotros de verdad queremos ir, o tenemos potencial para ir.

También pasa que hay cuestiones de nuestra historia o realidad que nos incomodan por X motivo, y que por lo tanto guardamos en un cajón, con miedo a que alguien descubra. Quizás resultaría más cómodo borrar muchas cosas, pero la realidad es que están, y lo mejor que podemos hacer es aceptarlas a lo sumo, y quizás con un poco de tiempo sacar algo bueno de ellas. Encerrarlas solo hace que nos pesen y paralicen.

Bueno eso es todo por hoy,

¡Feliz 2012!

♥♥♥

M.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 171 seguidores